Sobre las estadísticas de inscriptos en FIUBA

Esta semana la facultad difundió un reporte bastante detallado de las inscripciones de este cuatrimestre. Comparto aquí algunas datos que me resultaron interesantes.

La cantidad inscriptos fue de 8.209, esto nos da una idea de la cantidad de alumnos regulares de la facultad (y ubica a fiuba bastante abajo en ranking de alumnos de facultades de la uba 😦 ).

La cantidad de inscripciones fue 31.495 lo cual da un promedio de 3.84 materias por alumno.

Al analizar el desagregado de género vemos que el 26% del los inscriptos son mujeres lo cual me sorprendió positivamente ya que tenia la sensación que había muchas menos mujeres en fiuba. Este cuatrimestre en MeMo2 tenemos ~15% de mujeres.

El departamento de computación se ubica cuarto en cantidad de inscripciones detrás de los departamentos de física, matemática y gestión. Que física y matemática sean los departamentos con mayor cantidad de inscriptos no me sorprende ya que todas las carreras tienen en los primeros años materias de esos departamentos. Pero si me sorprende la cantidad de inscriptos del departamento de gestión.

En departamento con mayor paridad de género en las inscripción es química (~49 % de mujeres). Esto no me sorprende pues es saber popular que las carreras del departamento de química concentran el mayor % de mujeres.

Quienes gusten leer el informe completo lo pueden encontrar aquí.

Ideas para trabajos finales de carrera

Una de las (¿pocas?) cuestiones positivas de la pandemia es que ha habilitado/forzado la «virtualización» de diversas actividades. De la mano de esto vienen un conjunto de potenciales ideas de trabajos finales de carrera.

En particular creo que hay todo un conjunto de problemáticas que se ponen de relieve al intentar llevar a una modalidad virtual eventos empresariales y académicos como conferencias, reuniones científicas, seminarios, etc. Asimismo en lo que tiene que ver con conferencias, es común en los eventos relacionados a agile que las sesiones tengan formatos «no tradicionales». Para que se entienda: el formato tradicional sería un orador hablando a una audiencia mientras comparte unas diapositivas, la comunicación es principalmente unidireccional. El orador es el protagonista de la sesión, expone información hacia una audiencia que escucha generalmente de forma pasiva.

En los eventos relacionados a agile es común encontrarse con formatos donde el orador toma una actitud más pasiva, fomenta y facilita la participación de la audiencia que toma un mayor protagonismo durante la sesión. En este sentido el orador toma un rol más de facilitador que de expositor. Existen una serie de formatos, dinámicas y actividades bien conocidos como ser Open Space, Fishbowl y World Café entre otros. Todas ellas diseñadas para ser realizadas de forma presencial. He aquí la oportunidad: generar herramientas/aplicaciones que permitan realizar estas actividades de forma virtual.

Un ejemplo de esto es la herramienta Stooa que permite hacer de forma virtual dinámicas tipo fishbowl.

Para quienes esten interesados en explorar estas ideas les recomiendo dos libros donde encontrarán dinámicas que podrían ameritar el desarrollo de una herramienta especializada para su soporte virtual:

Todos son ágiles, pero no todos son felices

Los métodos ágiles surgieron en los 90′ y su «nacimiento formal» se ubica usualmente en 2001 con la firma del manifiesto.

Hacia 2010 Forrester ya decretaba Agile como mainstream.

Hoy, 2021, creo que «todos son ágiles» o al menos dicen serlo. Claro está que del dicho al hecho hay un gran trecho.

En los años que llevo trabajando como facilitador he visto situaciones de las más variadas respecto de la adopción de Agile a nivel equipos de desarrollo pero que en términos muy simplificados podrían clasificarse en dos grandes grupos: 1) Equipos que llegan a agile desde «el desorden» y 2) Equipos que llegan a agile desde un proceso definido, no-agile, generalmente controlado, secuencial o «iterativo «laxoo»(iteraciones de duración variable, típicamente no time-boxes, etc.)

En el caso de los equipos que provienen del desorden, generalmente optan por agile (y particulamente por Scrum) sin mayor cuestionamiento. Como que simplemente siguen al rebaño. Esto obviamente trae sus riesgos ya que en más de un caso los equipos no cuentan con los requisitos mínimos para aplicar agile de forma eficaz (usuario/PO muy involucrado, developers capaces de auto-organizarse, etc). Según he visto, en muchos casos esto resulta en equipos que dicen practicar agile pero que en la práctica terminando haciendo ScrumBut y/o Flaccid Scrum. Obviamente esto les impide alcanzar todos los beneficios que generalmente se esperan de un equipo usando agile, pero a pesar de eso puede que el equipo termine trabajando de una forma mejor que lo era su situación previa trabajando en el total desorden.

El caso de los equipos que llegan a agile desde un proceso no-agile pero definido, controlado y generalmente secuencial es menos frecuente en mi experiencia. En los casos de este tipo con los que me he cruzado mi sensación es que logran una implementación más sólida de agile, ya que generalmente cuentan con cierto orden y capacidades que les permiten gradualmente incorporar distintas prácticas de agile.

Esta situación de que «todos son ágiles» me ha llevado personalmente a intentar evitar el término agile para definir una forma de trabajo. En general prefiero hablar en términos de prácticas pues me parece que resulta mucho más concretro que hablar de «Agile en abstracto» o «Scrum by the book».

Desde hace ya un par de años me hace más sentido hablar de prácticas y performance de delivery que de Agile o Scrum. En este sentido me resulta mucho más significativo que un equipo me diga que su lead time es de 1 semana a que me diga que hace Scrum.

En fin, resumiendo: hoy en día todos dicen ser Agiles, pero en la práctica no todos lo son en verdad. Muchos practican agile con un grado tal de ineficacia que su «agilidad» bien podría debatirse. Esto me lleva a reforzar el fondo de la cuestión (al menos desde mi perspectiva): la cuestión no es si agile o no, la cuestión es cuan buenos(y felices) somos entregando valor independientemente de la forma en que lo hagamos. Personalmente hoy creo que para muchos contextos tiene más sentido analizar la entrega de valor desde un perspectiva Lean que desde una perspectiva Agile.

Nota: Lean y Agile no son lo mismo, son dos marcos diferentes, con mucha afinidad, pero distintos. Diferencias y similitudes de estos marcos serán tema de otro artículo.

C# 2021: mucha magia y grandes riesgos

Cuanto más veo las nuevas características que están introduciendo C# más «miedito voy sintiendo». Veo algunas características que se anuncian con un espíritu de «mucha funcionalidad con muy poco código«. Un ejemplo de esto es el tweet de ayer de David Fowler.

Cuando veo este tipo de anuncios no puedo evitar recordar los primeros años de .Net cuando ASP.NET WebForms generaba también ilusiones de simplicidad y productividad. En cierto modo la promesa sonaba como «podes hacer aplicaciones web como si fueran aplicaciones desktop y sin tener que aprender de tecnologías web«. Tiempo después descubrimos que el uso de WebForms tal como era promocionado (sin entender bien la web) tenía un conjunto de efectos colaterales que causaron estragos negativos en muchas aplicaciones y dolores de cabeza en muchos programadores.

Por otro lado, esta constante evolución de los lenguajes me resulta molesta y hasta inconveniente. En el caso de C# no bastaba con tener clases, enums, structs, interfaces, etc. que había que agregar records. Entiendo que la intención de gran parte de estos cambios es proveer mejores niveles de abstracción y simplificar el trabajo de programador. Si es así, estoy de acuerdo con la intención pero no comparto la estrategia. Yo personalmente me inclino más por la estrategia de Smalltalk, mantener el lenguaje al mínimo y agregar funcionalidades mediante el agregado de paquetes de clases.

Y ya que estamos, otra cuestión que no me gusta de .Net/C# es que el modelo de ejecución sync/async resulta extremadamente intrusivo, forzando a que las clases de dominio que contienen la lógica de negocio se vean «contaminadas» con elementos del modelo de ejecución (async, await, etc). Entiendo que esto es en favor de una mejor performance en mi opinión no vale la pena. Prefiero mantener el código más limpio y lidiar con el modelo de ejecución a nivel de infraestructura incluso cuando ello conlleve cierta penalidad de performance.

Es por todo esto que muchas veces mi código C# no hace uso de «las magias» recientes del lenguaje/plataforma y confío en que es mucho más claro que sí usara «esas magias».

En fin, C# como lenguaje me gustó mucho desde un comienzo así que solo espero que quienes trabajan en su evolución no lo choquen.

DevOps sin DevOps

Este es título de la charla que estaré dando en el contexto de la primera conferencia de la Agile Alliance en Español. Esta conferencia será en modalidad online los días 27 y 28 de mayo. En particular mi charla será el jueves 27 de mayo a las 18 hs (GMT-3). Les comparto aquí el resumen de la charla.

Sin bien llevamos varios años hablando de DevOps, sigue habiendo mucho ruido y confusión respecto a su significado y estrategia de implementación. Muchos creen que DevOps implica tener un área o gente especializada con dicho nombre/rol, lo cual es completamente discutible y hasta en un punto contrario a lo que muestran varios casos de éxito.
En esta sesión repasaremos los pilares fundamentales de esta corriente junto algunos casos exitosos de implementación de DevOps sin “Ingenieros DevOps” ni un área especializada en DevOps.

Scrum: en general no alcanza pero en ocasiones es incluso demasiado

Scrum es el marco de trabajo ágil más utilizado en la actualidad. Es al mismo tiempo en muchos casos el punto de partida para equipos que pretenden comenzar a trabajar de forma ágil. A simple vista Scrum parece simple, la guía oficial de Scrum tiene apenas 15 páginas y un curso típico de Scrum ronda las 16 horas.

Sin embargo esta simplicidad aparente en la teoría resulta bastante distinta en la práctica. Que sea fácil de entender no implica que resulte fácil de poner en práctica.

Scrum es un marco de trabajo para gestión y colaboración que puede utilizarse tanto en proyectos de software como también en otro tipo de proyectos. El hecho de que sea un marco de trabajo es lo que permite utilizarlo en contextos muy distintos pero implica al mismo tiempo que al utilizarlo en un escenario concreto es necesario «completar alguno huecos». Algunos de esos «huecos» son muy explícitos pues son simples parámetros, por ejemplo la duración de los sprint. Pero de esos huecos son mucho menos explícitos, por ejemplo la forma en que estimaremos y que forma tendrán nuestros items de backlog. Es así que para un equipo que desarrolla software no alcanza con Scrum en abstracto, es necesario «llenar huecos» con prácticas concretas. Un complemento que ha resultado muy efectivo es utilizar Scrum con Extreme Programming(XP), o sea, «llenar los huecos» de Scrum con las prácticas de XP. XP es una propuesta de trabajo concreta para desarrollo de software y como tal contempla tanto cuestiones de gestión/colaboración como cuestiones de programación/prueba/despliegue, etc.

Pero por otro lado, para un equipo que viene de trabajar en una dinámica desordenada de «code-and-fix» meterse de lleno con Scrum puede resultar demasiado. Pasar de la nada a iteraciones time-boxed, gestionar explícitamente el backlog e incorporar todas las ceremonias de un día para otro, no me parece un apropiado. Es así que para esos escenarios yo suelo proponer una adopción gradual de Scrum y en ese sentido el mi recomendación es comenzar haciendo retrospectivas. La retrospectiva tiene la particularidad de ser una práctica sin dependencias, o sea, uno puede hacer retrospectivas sin utilizar ninguna otra práctica de Scrum. Al mismo tiempo la retrospectiva debería guiarnos en nuestro proceso de mejora. Dicha mejora podría llevarnos a incorporar otras prácticas de Scrum o no, tal vez podríamos terminar incorporando otras prácticas. O sea, tal vez arrancamos con la intención de hacer Scrum pero terminamos haciendo algo distinto. Pero esto no está mal, porque Scrum no debería ser un fin en sí mismo, sino un medio para lograr un fin de nuestro equipo/organización que en términos de Agile es agregar valor.

Impulsando el cambio desde la trinchera

Este es el título de la charla que di la semana pasada en el contexto de un webinar organizado por la Agile Alliance. El webinar estaba titulado «Camino hacia la agilidad: Una mirada integral» y constó de 3 oradores: Israel Alcázar, Ana Carmona y yo.

Israel fue el primero en presentar, su charla se tituló «Un enfoque integral para entender la agilidad». Luego fue mi turno. Finalmente fue el turno de Ana cuya charla se tituló «Cuando un equipo tiene que seguir siendo ágil». Creo que las 3 charlas estuvieron muy alineadas, primero Israel habló sobre cuestiones de transformación nivel organización/empresa. Luego yo hablé desde mi rol de XP coach trabajando con equipos de desarrollo. Finalmente Ana se centró en las situaciones que enfrenta un equipo luego del primer momento de transformación, cuando ya el equipo trabaja de forma autónoma sin la guía de un coach externo.

Luego de las tres charlas hubo un espacio de preguntas y respuestas. Toda la actividad estuvo moderada por Juan Banda.

A pesar de llevar más de un año de eventos online, no termino de acostumbrarme, sigo sintiendo como que estoy hablando al aire.

Todo el evento fue grabado y está disponible aquí en la web de la Agile Alliance, el acceso es gratuito pero requiere registración.

Taller: Tddeando microservicios a kubenertes

Ayer completé el dictado de la primera edición de mi taller «TDD your Microservice from Git to Kubernetes«. El título está en inglés porque efectivamente fue en inglés. Asimismo, si bien en el título dice TDD, el taller es mucho más amplio. Incluye también varias prácticas relacionadas como Configuration Management, Continuous Integration, Design Patterns, Architecture guidance, etc.

Hace un tiempo decidí no dictar más cursos de TDD porque la experiencia me demostró que luego del curso, el salto que debían hacer los participantes entre la «simpleza didáctica» de los ejercicios del curso y su código de trabajo cotidiano era muy difícil de realizar. Luego de analizar el origen de esas dificultades decidí armar este curso que apunta precisamente a trabajar con ejercicios más «de mundo real», lo cual implica lidiar con un proceso de desarrollo en equipo, versionado, integración con otros sistemas e infraestructura, entre otras cuestiones.

Obviamente cubrir todas estas cuestiones en un solo taller resulta muy desafiante, es por ello que el taller está estructurado en varios encuentros. Al mismo tiempo es un taller «avanzado», en el sentido de que requiere que los participantes tengan:

  • experiencia en desarrollo de software en un contexto de industria
  • conocimiento de TDD (al menos conceptualmente)
  • práctica en la automatización de pruebas (al menos de tipo unitario)

Al mismo tiempo, para achicar más el salto entre el taller y los proyectos diarios de los participantes, este taller está basado en tecnologías concretas incorporando también patrones de uso común en dichas tecnologías. Esta versión en particular la hice utilizando C# (netCore),NUnit, Moq, Gitlab y Kubernetes.

En los próximos meses estaré haciendo una edición en castellano. Los interesandos pueden contactarme aquí.

Recomendaciones para alumnos de MeMo2

Como de costumbre en cada cuatrimestre intentamos incorporar mejoras en base al feedback recibido el cuatrimestre anterior. Entre esas mejoras vienen algunas recomendaciones para los alumnos:

  • Dado que gran parte del trabajo de la materia es en grupo te recomendamos que ya de entrada coordines con otros alumnos para conformar grupos 3 integrantes.
  • La materia se dicta en modalidad virtual con lo cual es mandatorio para cursarla contar con sistema de audio (parlante y micrófono). Asimismo es importante que cuentes con cámara.
  • Si aún no tienes una cuenta @fi.uba.ar es un buen momento para que la tramites.
  • La materia tiene un flujo importante de mails durante la época de trabajos grupales con lo cual podría resultar muy útil (y conveniente) aprender a armar filtros en tu herramienta de correo electrónico.
  • En la materia utilizamos Git y Ruby pero no dedicamos tiempo de clases a enseñar ninguna de estas dos herramientas, por ello si aún no estas familiarizado con estas herramientas te recomendamos que comiences a estudiarlas a la brevedad.
  • Si sos alumnos de Ingeniería Informática y como tal debes cursar Técnicas de Diseño (75.10) te recomendamos que leas este artículo donde explicamos que MeMo2 no es TDD.
  • Más allá de las 6 horas de clases semanales (de asistencia obligatoria), la materia suele demandar una dedicación semanal constante de otras ~6 horas semanales de trabajo/estudio fuera del horario de clase todas las semanas. Durante las primeras semanas puede que sea un poco menos y durante las últimas semanas puede que sea un poco más.
  • Es muy importante que asistas las primera clase, pues ahí explicamos varias cuestiones sobre la dinámica de la materia y la modalidad de evaluación. Si por alguna razón no puedes asistir por favor comunícate conmigo a la brevedad.

Antes cualquier duda puedes contactarme por aquí.

FIUBA: MeMo2 no es TDD

Escribo esta líneas para potenciales alumnos de mi materia y por ello agrego un poco de contexto para los lectores ajenos a FIUBA. En FIUBA se dictan actualmente dos carreras relacionadas a sistemas/informática/computación. Por una lado está la Licenciatura en Análisis de Sistemas y por otro la Ingeniería en Informática. Son dos carreras separadas, no es que la licenciatura es un paso intermedio de la ingeniería. Son dos carreras distintas, totalmente independientes pero que comparten varias materias.

La materia que yo dicto actualmente se llama Métodos y Modelos en la Ingeniería de Software 2 (código 95.21). Comúnmente es conocida como MeMo2. Es una materia que surgió a partir de la reforma 2015 del plan de estudios de la carrera de Licenciatura en Análisis de Sistemas. En el plan anterior había dos materias de ingeniería de software, una enfocada en cuestiones de análisis (Análisis de la Información – 75.09, comúnmente conocida como AnInfo) y otra enfocada en cuestiones de diseño (Técnicas de Diseño – 75.10, comúnmente conocida como TDD). Estas dos materias eran compartidas entre ambas carreras. Con el nuevo plan de estudios de la licenciatura se actualizó la visión de la ingeniería de software y esa dos materias (75.09 y 75.10) fueron reemplazadas por dos materias nuevas (95.20-MeMo1 y 95.21-MeMo2) que apuntan a cubrir con distinto nivel de profundidad todas las actividades de la ingeniería de software. Adicionalmente también se agregaron temas de ingeniería de software a otras materias del plan. De esta forma MeMo2 quedaba exclusivamente para la Licenciatura y TDD exclusivamente para la ingeniería.

En este contexto yo armé la materia MeMo2 en base al programa de la licenciatura. Cuando comencé a dictar la materia tuve muy pocos alumnos pues el plan era nuevo. Al poco tiempo, el Departamento de Computación decidió que mi materia, MeMo2, del plan de la licenciatura, era equivalente a TDD del plan de la ingeniería, una decisión polémica a mi parecer. Esto implicó que mi materia sea formal y simultáneamente MeMo2 y TDD. Yo siempre consideré esta decisión muy polémica ya que en términos formales los programas de TDD y MeMo2 tienen muy poco en común (a simple vista no más de un 30%).

Hoy en día mi materia sigue siendo formalmente MeMo2 y TDD pero en términos reales en su contenido es MeMo2. Esto hace que en habitualmente alumnos de la ingeniería vengan a cursar mi materia con una determinada expectativa (contenidos de TDD) pero se encuentran con algo distinto (contenidos de MeMo2).

Comparto una tabla comparativa de los programas de ambas materias, resaltando en verde los temas de TDD que cubrimos en MeMo2.