Durante toda la carrera me hicieron trabajar sobre «proyectos nuevos» en el sentido que siempre puse la primera línea de código. Al mismo tiempo, los proyectos terminaban cuando aprobaba la materia y el código nunca más era tocado por nadie más, más allá de mi y mis compañeros de grupo.
Estas situaciones llevadas al «mundo real» resultan ser ficticias, rara vez escribimos código para que nunca más sea tocado. Y al mismo tiempo muchas veces nos toca trabajar sobre código ya existen que ha sido desarrollado por alguien más, a quien tal vez nunca conozcamos y que podria incluso vivir al otro lado del globo.
Lo triste es que esto es moneda común en los ámbitos académicos. Son contados los casos en los que los alumnos tienen que trabajar sobre código existente. Ojo, no me refiero a trabajar con librerías, algo que sí es común, sino a trabajar sobre código fuente de un aplicación desarrollada por alguien más. También resulta poco común que el código escrito por un grupo de alumnos, tenga «vida» más allá de la aprobación del trabajo.
Pasando en limpio:
- En la academia los alumnos trabajan sobre proyectos/productos empezando de cero.
Pero en la industria muchas veces nos toca trabajar sobre proyectos/producto ya existentes. - En la academia los alumnos trabajan sobre productos durante un período «corto» de tiempo y una vez completado el alcance originalmente acordado no vuelven a tocarlo.
Pero en la industria los productos evolucionan y luego de su versión inicial son modificados cientos/miles de veces a lo largo de su vida útil.
Con este planteo lo que quiero decir es que es necesario que la academia tome conciencia de esta situación y haga algo al respecto. Conozco algunas iniciativas que ya están trabajando en esta línea, pero eso será parte de otro artículo.
Continuará…
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