Ayer murió Carlos «Indio» Solari, el líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, un banda que marcó mi adolescencia.
Empecé a escuchar a Los Redondos estando en la escuela primaria, allá por el año 1991 con la publicación del disco La mosca y la sopa. Un disco que en aquella época yo escuchaba en casete y no era el casete original sino un «casete grabado». No lo recuerdo claramente pero seguramente era un TDK. Mi primer CD original de Los Redondos fue Oktubre, que había sido publicado en el 86 pero que yo lo tuve recién en el 96. Luego de eso y en la medida en que tuve mis propios ingresos fue comprándome todos los discos (CDs) originales y también algunos inéditos como los grabados en vivo en Stud Free Pub, Paladium y Obras.
La música de Los Redondos me acompañó en fiestas, juntadas con amigos y momentos de soledad. Sonaba en el equipo de música que teníamos en casa y en mi walkman Sony cuando viaja a jugar al basket. Sonaba en los parlantes del boliche y en mi Diskman Sony cuando viaja a la universidad. Sonaba en los programas de radio que yo escuchaba y también en los programas de radio yo mismo hacía con mis amigos en la radio del pueblo. Sonaba en el viaje de egresados de la primaria y también en el de la secundaria.
Tuve la oportunidad de ver a los redondos en vivo el 15 de abril de 2000. Recuerdo que ese mismo día por la mañana tuve que rendir un parcial de Algoritmos y Programación 2 escribiendo código Pascal en papel. Una cuestión del show que me sorprendió fue ver dos baterías en simultáneo en el escenario. Resulta que entre los temas de la lista había varios del disco Ultimo bondi a finisterre que precisamente ameritaban esa situación. El show comienzó con El pibe de los astilleros y Un Angel para tu soledad y cerró con el pogo más grande del mundo con Jijiji. Promediando el show un inadaptado comenzó a atacar gente con un cuchillo, lo que derivó en una interrupción temporal del show y unas palabras de indignación del Indio. Luego de eso el show continuó con las luces encendidas. A pesar del incidente el show fue increíble. Nunca había vivido algo así.
Creo que más allá de la cuestión musical, Los Redondos fueron (y creo que aún lo son) un fenómeno cultural. Su forma de manejarse, en cierto modo, «por fuera del sistema» expresa una crítica a ese sistema. La consistencia de su actitud a lo largo de tanto tiempo es no tan habitual en la actualidad.
Yo hablo de Los Redondos pero soy consciente que el Indio era el artífice central de muchas de las creaciones y de la actitud de la banda.
Para cerrar, solo quiero agradecer al Indio porque su arte me ha acompañado en gran parte de mi vida y creo que este país ha sido un poco mejor por su aporte. Gracias.
